Actualidad de la misión Rosetta

Actualidad de la misión Rosetta

Después de siete meses hibernando a bordo de un cometa, el Philae despertó el pasado domingo por unos instantes para alegría de toda la comunidad científica. Se espera que los resultados que aporte esta misión contribuyan a entender ciertos misterios acerca del origen del universo.

Recreación del robot Philae. IMAGEN: EFE.

Recreación del robot Philae. IMAGEN: EFE.

La mejor noticia del pasado domingo fue sin duda la que nos llegó a través de la cuenta de twitter que la ESA ha destinado al robot Philae. Haciendo gala de su simpático tono desenfadado, nos sorprendía a todos con el tweet:

La sonda Rosetta, nave principal de la misión, habría conseguido contactar con su robot subordinado en tierra durante unos minutos, durante los cuales llegó a recibir varios paquetes de datos antes de que se cerrara la conexión. El Philae parece haber resistido las condiciones climatológicas en el cometa 67P Churyumov Gerasimenko y ha conseguido recargar parcialmente sus baterías solares. Para los que no estén muy puestos en el tema, decir que esta es precisamente la razón por la que había estado hibernando desde noviembre, al encontrarse anclado en una zona sombría del cometa, no conseguía alimentar sus dispositivos de recolección de energía solar. Ahora que el cometa ha variado su orientación respecto al astro rey, numerosas zonas en penumbra han quedado iluminadas.

“Philae lo está haciendo bien. Está operando a -35 grados celsius y dispone de 24 vatios de potencia (…). El aterrizador está listo para operaciones”, informaba la Agencia Espacial Europea.

Sin embargo, Philae aún contiene muchos datos pendientes de ser enviados. El pasado 12 de noviembre el robot estuvo trabajando durante 57 horas, a la par que iba enviando comunicaciones, aunque como ya he comentado, el haber aterrizado en una zona oscura lo ha privado de continuar funcionando y de remitir una parte importante de los datos recolectados. En las próximas semanas podría volver a recibirse más información referente al momento de su aterrizaje y al cometa en cuestión de la que el robot tiene almacenada en su sistema.

La sonda Rosetta tuvo que viajar durante diez años, a más de 510 millones de kilómetros de la Tierra, para llegar a su ubicación objetivo y que el Philae pudiese tomar tierra. Se cree que los cometas encierran ciertas claves para comprender los orígenes del universo. Esperemos que sigan llegando buenas noticias desde 67P Churyumov Gerasimenko.